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Historia de la Magia, por Bathilda Bagshot

Libro escrito por Bathilda Bagshot, historiadora.

Listado de capítulos:

 

Grandes Eventos Mágicos del Siglo XX, por Louise Elwood

Libro escrito por Louise Elwood, historiadora mágica.

Lista de capítulos:

El Incidente Didsbury

Durante el verano de 1956 tuvo lugar en la región del Gran Manchester lo que se conoce como una de las fugas de criaturas mágicas más importantes del siglo XX desde el Incidente Infracombe (vid Capítulo XI). De acuerdo con los registros del Ministerio, se produjo una evasión masiva de una granja de mantícoras situada en una localización indeterminada del condado, con un total de doce especímenes de escasa edad escapados de las instalaciones.

Aunque se informó a las autoridades competentes de inmediato y el Departamento de Regulación y Control de Criaturas mágicas envió una partida de expertos de la División de Bestias con la mayor brevedad, pudiéndose recuperar a tiempo a siete de los ejemplares antes de su llegada a los núcleos urbanos y neutralizar a otros cuatro antes de que realizaran ataques, una de las criaturas consiguió llegar hasta el poblado de Didsbury, en las cercanías de Manchester, donde inició un ataque a diversos muggles. Fue la intervención de Norvel Twonk (Orden de Merlín, primera clase) la que impidió una tragedia mayor a la ocurrida, a costa de su propia vida.

El Incidente de Didsbury, junto con el Incidente Ilfracombe, fueron parte esencial en la discusión sobre la Prohibición de Crianza Experimental de Criaturas Mágicas Peligrosas por magos durante su proposición en el Departamento de Regulación Mágica, finalmente ratificada y publicada en 1965.

Extracto: Grandes Eventos Mágicos del Siglo XX, por Louise Elwood

La Huelga de las Gárgolas de 1911

La Huelga de Gárgolas de 1911 constituye un hecho particular en la historia mágica. Como entes que son a la vez conscientes y creados por la mano del hombre, desde el inicio de su uso en el siglo XVIII pocas veces han disentido —o intervenido siquiera— de la opinión de los magos. Ahora bien, esta situación cambió durante enero de 1911, cuando las gárgolas apostadas en el Centro de Estudios Alquímicos de Londres iniciaron una campaña de protesta por descuido arquitectónico. Según los reportes guardados en los archivos del Ministerio, las gárgolas denunciaban la falta de restauración durante siglos, además de irregulares horarios de limpieza por parte de los empleados del lugar.

La falta de respuesta por parte de las autoridades ministeriales de las quejas recibidas por tales gárgolas —posiblemente ante la falta de precedencia de acción de los seres hasta el momento, aunque se baraja también que fuese tachada de broma por el funcionario encargado de tramitarla— impidió que el incidente quedara en poco más que un evento anecdótico. Más bien, al contrario: durante los siguientes meses, gárgolas de todas las zonas de Reino Unido empezaron a manifestar su descontento con sus condiciones, añadiendo a los apuntes iniciales otras demandas como la instauración de un protocolo de construcción y cuidado de las estatuas en el que se incluían, entre otras, la exigencia de la instauración de puestos de gárgolas conjuntos para evitar los largos períodos de soledad a los que se sometían.

A día de hoy todavía resulta un misterio el método de comunicación que emplearon dichos seres, especialmente por la celeridad de comunicación entre ambos. Hubo durante los años siguientes un período de efervescencia intelectual sobre las desconocidas capacidades de dichos entes, sin que se alcanzara prueba alguna de ellas. Otros autores, más escépticos, señalaron a la posible colaboración de los duendes a la hora de esparcir las noticias.

En cualquier caso, lo cierto es que la acción de las gárgolas fue vista, en principio, como ridícula por la mayor parte de la comunidad mágica. Hasta que los problemas de acceso a lugares custodiados por las estatuas conscientes empezaron a interrumpir todo tipo de actividades, obligando a la apertura de rutas alternativas. Finalmente, después de cerca de cinco meses de huelga y uno de los atascos más eminentes en la Red Flu de la Real Academia Mágica de Encantamientos, los magos accedieron a firmar tregua en las condiciones impuestas por el Comité Unánime de Gárgolas Unidas Contra el Abandono (CUGUCA), en lo que se recuerda como una de las derrotas más humillantes de los magos contra seres de movilidad limitada.

Extracto: Capítulo VII de Grandes Eventos Mágicos del Siglo XX, por Louise Elwood

Rebeliones de los Duendes del Siglo XVIII

Se considera como las Rebeliones de los Duendes del Siglo XVIII a una serie de revueltas de la población duende contra las discriminaciones y prejuicios hacia los de su raza ejercidos por los magos y brujas producidas en los años 1752 y 1762. La inclusión de ambos enfrentamientos en el marco del mismo conflicto es un tema ampliamente discutido por diversos estudiosos; por comodidad en su estudio, en este volumen optaremos por seguir la teoría de la doctrina mayoritaria que señala su estrecha relación en fechas y motivaciones como prueba suficiente de su continuidad como único conflicto.

Las revueltas iniciadas en 1752 tuvieron lugar tras el maltrato sufrido por Urg el Sucio en enero de ese año. Tal y como documenta el archivo judicial del Wizengamot, un grupo de jóvenes magos arrinconó y posteriormente sumergió públicamente en un lago de las cercanías de Godric’s Hollow al duende. Aunque el grupo de magos fue llevado ante el tribunal mágico, la negación de la intervención de la parte duende y escasa severidad del castigo recibido provocó la alzada en armas por parte de los seres con Urg como líder.

El pobre manejo de la sublevación, la cual no tardó en adquirir matices violentos, provocó la retirada forzosa del Ministro de Magia Albert Boot tras su fracaso en las negociaciones con el líder duende. Su sucesor, Basil Flack, no tuvo mayor suerte a la hora de poner fin al conflicto y pasó a la historia como uno de los Ministros más breves al abandonar el cargo sólo dos meses después de obtenerlo. Tal renuncia tuvo lugar después de que los duendes se aliaran con los licántropos. No fue hasta la intervención del Ministro Hephaestus Gore que los altercados cesaron.

Gore, uno de los primeros aurores de profesión y el primero en ascender a la oficina de Ministro,  terminó exitosamente con los ataques haciendo gala de su experiencia en conflictos y capacidad estratégica. Ahora bien, varios intelectuales criticaron su negación a instaurar programas de rehabilitación para los hombres lobo como un error que posteriormente le llevaría a enfrentarse con una sublevación.

Los ataques se retomaron después de una década, en 1762, con el creciente descontento de la población mágica no humana. El aumento del estigma contra los licántropos tras su colaboración en las revueltas de 1752 llevó a una segunda alianza con los duendes, los cuales estaban profundamente ofendidos por las represalias a los principales apoyos de la rebelión. Esta segunda rebelión tuvo una menor duración que la anterior, pero a la par mayor intensidad. Alcanzó su cénit en la batalla entre ambos bandos producida en Exmoor, en el condado de Devon, donde tuvo lugar la muerte de Vargot, gran héroe de los duendes, posteriormente descubierto como elfo doméstico rebelde.

Finalmente, la rebelión llegó a su final con la firma de un nuevo tratado entre magos y duendes. No obstante, las tensiones entre los magos y duendes no llegarían a sofocarse por completo, como se reflejará en los siguientes años.

Extracto: Capítulo XXIX de Historia de la Magia, por Bathilda Bagshot

La Rebelión de los Duendes de 1612

La Rebelión de los Duendes de 1612 es la primera rebelión organizada de estas criaturas en la historia mágica. Aunque ya desde tiempo atrás habían existido tensiones entre duendes y magos debido a las diferencias de cultura entre ambas especies (léase el enfrentamiento entre Godric Gryffindor y Ragnuk el Primero, capítulo XVII), fue en este año en el que se marcó un punto de inflexión entre los conflictos humanos-duendes, dando lugar a un evento especialmente sangriento.

Efectivamente, la Rebelión de 1612 pasó a la historia como una de las más sangrientas y crueles, con numerosas pérdidas en ambos bandos.

Las causas de esta rebelión son ampliamente discutidos por la doctrina. Algunos historiadores de prestigio señalan la falta de representación de duendes en el Wizengamot como origen principal, mientras que otros se remontan al encarcelamiento de Ug el Engañoso por la venta de oro leprechaun. Ahora bien, la mayoría coincide en que el detonante de la rebelión fuera la muerte accidental (no considerada así por la comunidad duende) del empleado de Gringotts Nagnok a manos de un troll de seguridad enviado por el Ministerio de Magia.

En cualquier caso, es cierto que los duendes guardaban rencor a los magos desde varias generaciones atrás. El llamamiento a las armas por parte de sus congéneres provocó una oleada de violencia hacia los magos inaudita hasta el momento. La lenta reacción por parte del bando humano dio lugar a que la arremetida inicial fuese particularmente potente, obligando a la mayoría de brujos a refugiarse en Hogsmeade, donde se organizó la reagrupación y el contraataque hasta dos meses después del inicio del conflicto.

En total, la duración de la Rebelión fue de cinco meses, terminando a finales de otoño de 1612. La amenaza de cancelación de servicios de Gringotts fue una de las bazas más importantes para la cesión a favor de los duendes, alcanzando un acuerdo entre el líder rebelde Brodod el Barbudo y el por aquel entonces Jefe de Consejo de Magos, Balfour Blane. Algunos eruditos apuntan al malestar generado por la tregua como uno de los catalizadores del posterior Veto de Uso de Varitas a Criaturas de 1631.

Extracto: Capítulo XXIII de Historia de la Magia, por Bathilda Bagshot

Familias Sangre Pura

En 1930, Cantankerus Nott escribió una libro en el cual mencionaba las Veintiocho Familias de Sangre Pura de Gran Bretaña (Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte).

Entre esas familias se encontraban:

  • Abbott
  • Avery
  • Black
  • Bulstrode
  • Burke
  • Carrow
  • Crouch
  • Fawley
  • Flint
  • Gaunt
  • Greengrass
  • Lestrange
  • Longbottom
  • Lovegood
  • Macmillan
  • Malfoy
  • Nott
  • Ollivander
  • Parkinson
  • Prewett
  • Rosier
  • Rowle
  • Selwyn
  • Shacklebolt
  • Shafiq
  • Slughorn
  • Travers
  • Weasley
  • Yaxley

Actualmente, no todas esas familias continúan siendo Sangre Pura.

Familias extinguidas:

  • Black
  • Crouch
  • Gaunt

Familias que ya no son sangre pura:

  • Ollivander
  • Weasley (no todas sus ramas)

Familias Sangre Pura de otros países

En otros países, otros historiadores han hecho sus propios listados, como es el caso de Francia & Rusia. En sus listados, se incluyen apellidos famosos, como Flamel en Francia, y Romanov en Rusia. Los listados oficiales en la actualidad, creados más por motivos de investigación, que otra cosa, son los escritos por Elleadore Ross, historiador mágico.

Familias Sangre Pura Francesas

  • Banyuls
  • Chavanel
  • Delacour
  • Delacroix (algunas ramas)
  • Deschanel
  • Dupont
  • Flamel (sin descendencia)
  • Nightly
  • Lachapelle
  • Langley
  • Rimbaud

Familias de Sangre Pura Rusas

  • Bubka
  • Dolohov
  • Ilyin
  • Karkaroff (sin descendencia masculina)
  • Novikov
  • Serkin
  • Steklov
  • Smirnov
  • Espacio libre
  • Espacio libre
  • Espacio libre
  • Espacio libre

Familias sangre puras españolas

  • Aradas
  • Aymerich
  • Cartaya
  • Cornney
  • Sazón
  • Suris
  • Yerro
  • Xinto
  • Espacio libre
  • Espacio libre
  • Espacio libre
  • Espacio libre

Familias sangre pura estadounidenses

  • Archer
  • Dabney
  • Holbein
  • Rossler
  • McCamy
  • Saberhagen
  • Skilton
  • Westbay
  • Espacio libre
  • Espacio libre
  • Espacio libre

Otras familias

  • Aldridge (Irlanda)
  • Grant (Italia)
  • Hale (Suiza)
  • Russo (Austria)
  • Wikes (Irlanda)
  • Wagner(Alemania)
  • Espacio libre
  • Espacio libre
  • Espacio libre
  • Espacio libre

La Revolución Civil de los Licántropos en América

La Revolución Civil de los Licántropos fue un conflicto ocurrido entre 1972 a 1977 en Estados Unidos, durante el cual los licántropos exigían que se les permitiera tener más tierras donde habitar. Sin embargo, el MACUSA se negó a acceder a sus demandas, debido a que ponían en riesgo el Estatuto Internacional del Secreto.

En 1972, las tensiones entre las manadas de licántropos, que vivían en una reserva americana, con el MACUSA comenzaron a intensificarse debido a que algunos de ellos amenazaba el Estatuto Internacional del Secreto.

Mingan, el líder de la manada, profesaba que los licántropos deberían ser libres en sus tierras, y querían que se les permitiera salir de la reserva, pues no eran animales salvajes.

Para 1973, los ideales de Mingan había pasado del pacifismo a tomar todo por la fuerza, liderando varios enfrentamientos contra el MACUSA, siendo en ellos donde conoció a Ellías Wayne II. Al principio, Wayne II había intentado establecer un diálogo con el hombre, sin embargo, no lo consiguió.

Así comenzó la Revolución Civil de los Licántropos, que terminó el 13 de septiembre de 1977 cuando, Ellías Wayne II se enfrentó a Mingan transformado en licántropo. Fue una batalla intensa, atestiguada por las Fuerzas Especiales de Aurores, y miembros de la Manada Mingan.

La batalla terminó cuando Mingan dio un golpe mortal a Wayne II, quien había perdido la varita. Sin embargo, de su túnica Wayne utilizó sus últimas fuerzas para clavarle la daga de plata en el corazón a Mingan.

Ley del Desacuerdo

Como suele suceder con toda guerra, las secuelas no son todas previsibles. A través de la historia podemos constatar que con frecuencia los enfrentamientos son solo una excusa y el resultado depende mucho de la perspectiva; en el caso de nosotros, a quienes llaman “criaturas mágicas” las guerras humanas nos parecen absurdas y cruelmente patentadas. Para empezar, no les basta con destruirse entre ellos (a miembros de su propia especie e incluso su misma sangre), sino que insisten en mezclar y hacer partícipes a otras para luego desecharlas (como es el caso de los licántropos). Todas las decisiones que ha tomado esta raza han sido egoístas o terriblemente utópicas.
Fragmento de la entrevista a Enkeera, una Selkie habitante del Lago Negro
La Segunda Guerra Mágica dejó muchos afectados, pero nadie sabe con certeza cuántos Licántropos, Gigantes o Gente del Agua que habitaba en el Lago Negro durante la Batalla de Hogwarts perecieron a causa del ataque. Para empezar, está la desinformación que siempre ha imperado entre especies, resultará evidente que es imposible saber cuántos licántropos murieron sin conocer el número exacto que había entre las filas o que existen en la comunidad. Los primeros años, esos que los humanos dedicamos a pactar tregua entre ellos mismos, dejaron muy disconforme a los habitantes de las profundidades, quienes tenían como lugar de residencia el lago que separa Hogsmeade de los terrenos del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Poco supimos acerca de sus bajas o las consecuencias que la batalla causó en sus vidas, pues el resentimiento hacia los humanos ya era demasiado fuerte como para querer compartir detalles como éste.

Los centauros también se han visto terriblemente disconformes respecto a las medidas humanas antes, durante y después de la guerra hacia a otras criaturas. Su desconcierto radica fundamentalmente en lo ensimismados que estuvimos en resolver los conflictos internos sin llegar a ningún resultado, como en realidad ya había ocurrido antes. Parece evidente para ellos que somos una raza condenada a repetir nuestros propios errores e insisten en mantenerse apartados de humanos y seres inferiores.

Por eso, cuando las nuevas leyes que pretendían integrar a las criaturas fueron propuestas muchos de los implicados no se vieron ni remotamente interesados. Las reacciones fueron diversas pero en general reinó el desconcierto humano ante la negativa a formar parte de nuestra sociedad, como siempre se había creído era el afán de otras especies. En general se habló de que los únicos que habían aceptado la nueva ley fueron los Semi-Gigantes y Semi-Veelas, ni siquiera los Licántropos parecieron motivados a dejar el anonimato con el beneficio de poder estudiar en Hogwarts (algo que en realidad ya podían hacer).

Contrariamente a lo esperado, muchas criaturas, entre ellas las Arpías, vieron la iniciativa como ofensa más que conciliación, pues entendían la propuesta como una invitación a abandonar sus costumbres y su territorio. Algunos zoomagos intentamos explicar que las medidas dictadas no tomaron en consideración la forma de vida de otras especies, y que la ley promueve la “humanización” de seres que no tienen interés en parecerse a nosotros.

Las Arpías tenemos un determinado territorio de caza y leyes de convivencia que serían incompatibles con la vida cotidiana en una ciudad humana (…) Sin mencionar que ninguna Hermana estaría dispuesta convivir con Veelas.

Comentario de Itziar, líder de un grupo de Arpías residente en Yorkshire acerca de la nueva Ley

Incluso los estudiosos que estamos a favor de leyes apaciguadoras con otras especies vemos ésta como demasiado radical, y en tal caso, debería hacerse de forma paulatina, sopesando todos los riesgos que conlleva y las posibles hibridaciones resultantes.

Ante todo, considerar desde ya la idea de que humanizarlos es reprimirlos, y eso es amoral e inhumano.

Con todo, pese a ser simpatizantes de las criaturas mágicas, muchos no nos hemos sentido conformes con los cambios propuestos. La idea de incluir a las minorías parece acertada desde un punto de vista humanitario y pacífico, pero resulta difícil (sino imposible) cuando existe incluso entre ellas una rivalidad ancestral, como en el caso de las Arpías y Veelas.

Pese a las leyes impuestas para regular o prohibir la comercialización de criaturas mágicas o sus partes, otras medidas del Ministerio tuvieron efectos en la vida de muchas especies, por lo que han decidido tomar participación en los espacios que la comunidad mágica les ha brindado para debatir nuevas acciones o manifestar su punto de vista; esto ha puesto en manifiesto los problemas que los zoomagos ya habíamos augurado. A diferencia de las razas puras, las hibridaciones pueden llegar a tener un comportamiento más humanamente aceptable, y muchas de ellas de todas formas no tienen sitio en sus comunidades de origen, como es el caso de las Veelas o Gigantes, que no toleran a las semi especies entre ellas y en realidad ya han sido incluídos en otros colegios igualmente prestigiosos, como Beauxbatons.

Incluir a las hibridaciones a Hogwarts no solo aterra a puristas, también a las propias criaturas; y respecto a este tema, al no existir todavía grupos de estudiantes de razas en conflicto los daños son difíciles de percibir, pero tampoco existe un acuerdo respecto a si queremos o no convivir entre especies y las leyes no solo promueven compartir locación durante los años escolares en los que se aprende magia, sino también participar de una sociedad que los teme, los repudia y los margina… Cuando en realidad los humanos hemos causado más daño a otros seres que a la inversa en toda la historia.

Fragmento de “La Ley del Desacuerdo”, artículo académico del Zoomago Edrick Bellemorte, distinguido especialista en hibridaciones.

La licantropía y cómo me ayudó a ser mejor bruja

Cuando nuestra amada ex-ministra de magia, Hermione Granger, cambió el nombre de la División de Captura y Exterminio de Hombres Lobo, a Registro y Protección en 2024, aquello definitivamente formó un cambio, y uno muy grande, pues significó que ahora el Ministerio no nos trataría como bestias peligros y mortales, sino como seres humanos que necesitábamos ayuda, pues nuestra condición mágica nos impedía tener una vida normal, al menos una vez al mes.

Sin embargo, como era de esperarse, aquello no se tomó igual por parte de la comunidad que padecía licantropía pues, significaba exponerse, y siendo francos ninguno de nosotros quería que nadie supiera nuestra condición. Nos hacía vulnerables como miembros de la comunidad mágica, y a nadie le gusta ser el primero en levantarse para recibir ese trato.

Aunque al final, me decidí a hacerlo yo, porque al hacerlo no sólo estaría inspirando a otros, sino que estaría mostrando disposición para que el Ministerio siguiera protegiéndonos. Muchos consideraron aquello como un acto de sumisión, pero yo siempre lo tomé como un acto de valentía, fue mostrar quien yo era, sin temor, ante todos.  Por supuesto que me acusaron de ser un “perro del ministerio”, pues parte de los beneficios del registro era una dosis de matalobos.

Y no era el único, por primera vez se permitió a las personas con licantropía entrar a trabajar en el Ministerio de Magia, además se ayudó a todos aquellos que habían sido mordidos en el cumplimiento de su deber. Fue en esas fechas que conocí a Orion Ogby, un auror que había sido mordido durante una emboscada a la Manada de Ennis, un año antes de la firma de la Ley de Registro y Protección de los Licántropos. Fue de los consejeros de la Ministra, y fue apoyado por el Jefe de Aurores, que en ese entonces era John Wayne.

Fue el primer auror a quien se le dio el puesto siendo un licántropo, aunque él terminó dimitiendo pues le hacía mucho más feliz dar conferencias y extender el conocimiento. Creo que me enamoré de él cuando tomó esa decisión. Años después nos casamos.

Por supuesto que tuvimos apoyo del ministerio, aunque no de muchos licántropos. Muchos de los licántropos decidieron apartarse de la comunidad mágica, decidieron verse a sí mismos como algo más que los humanos. Se alejaron a vivir en comunidades, como manadas. Yo no me veía como una animal salvaje, y para mí, era mi deber demostrarle a los magos que seguía siendo una bruja.

Extracto de la conferencia “La licantropía y cómo me ayudó a ser mejor bruja” de Elora Erwan.