Infancia y Hogwarts

Hasta los seis años Seija tuvo una infancia feliz y llena de amor con un hogar integrado y sin nada que destacar. Sin embargo posterior a eso su padre sufre un cambio dramático que lo transforma en el monstruo que la martirizó a ella y a sus hermanos hasta muchos años luego. La infancia de la chica la cambia y trastorna irreversiblemente, conociendo en carne propia la crueldad de múltiples torturas psicológicas e incluso del terrible conjuro crucio. Poco cambió al entrar a Hogwarts, pero al menos el castillo le otorgó un refugio por algunos meses. Es en las paredes del castillo donde conoce a su primer amor, que termina en tragedia ya que su padre lo asesina saliendo impune del crimen. Es por esto que aunque Seija parezca bastante normal… realmente tiene de fondo muchos trastornos que se reflejan en su personalidad infantil y otros pequeños detalles.