Durante el verano de 1956 tuvo lugar en la región del Gran Manchester lo que se conoce como una de las fugas de criaturas mágicas más importantes del siglo XX desde el Incidente Infracombe (vid Capítulo XI). De acuerdo con los registros del Ministerio, se produjo una evasión masiva de una granja de mantícoras situada en una localización indeterminada del condado, con un total de doce especímenes de escasa edad escapados de las instalaciones.

Aunque se informó a las autoridades competentes de inmediato y el Departamento de Regulación y Control de Criaturas mágicas envió una partida de expertos de la División de Bestias con la mayor brevedad, pudiéndose recuperar a tiempo a siete de los ejemplares antes de su llegada a los núcleos urbanos y neutralizar a otros cuatro antes de que realizaran ataques, una de las criaturas consiguió llegar hasta el poblado de Didsbury, en las cercanías de Manchester, donde inició un ataque a diversos muggles. Fue la intervención de Norvel Twonk (Orden de Merlín, primera clase) la que impidió una tragedia mayor a la ocurrida, a costa de su propia vida.

El Incidente de Didsbury, junto con el Incidente Ilfracombe, fueron parte esencial en la discusión sobre la Prohibición de Crianza Experimental de Criaturas Mágicas Peligrosas por magos durante su proposición en el Departamento de Regulación Mágica, finalmente ratificada y publicada en 1965.

Extracto: Grandes Eventos Mágicos del Siglo XX, por Louise Elwood