Ambientación

Luego de la caída del Señor Tenebroso,  lo primero que ocupó la mente de la comunidad mágica, fue la reconstrucción tras el caos que habían dejado Voldemort y sus seguidores. Con familias desarmadas, brujas y magos en fuga y el Ministerio de Magia por completo disuelto; no había tiempo para estar de luto. La Orden del Fénix tuvo que actuar entonces como paragón de justicia.

Aquellos mortífagos y criaturas mágicas que no perecieron en la batalla de Hogwarts y no lograron fugarse del país a tiempo, fueron apresados y condenados. Algunos pedían contra ellos un gran ajuste de cuentas, pero la orden eligió un camino de concordia. Realizar una purga de gran escala habría significado el exilio para decenas de magos, brujas y criaturas mágicas con su consecuente deseo de venganza. Era mejor comenzar la nueva era con un abrazo de paz entre todos los que formaban el mundo mágico. Por esa razón se creó una medida que satisficiera a todas las partes implicadas: no habría más persecuciones, castigos y caos, a cambio de que las familias descubiertas con relación a las filas de Voldemort pagaran un impuesto especial y ayudaran en la reconstrucción de todo lo que había sido destruido.

Dicha política funcionó los primeros años pues calmó las ansias de revancha en ambos bandos.

Las familias mágicas de todo Reino Unido promovieron la reconciliación y poco a poco pudieron encontrar cierta estabilidad; sin embargo, bajo los buenos deseos no se habían dado grandes cambios. Las criaturas mágicas, los squibs y todos aquellos que habían sido víctimas del rechazo o del desprecio en el pasado, seguían sin gozar de los beneficios de la nueva paz.

Hermione Granger, apasionada desde su juventud por las causas de las minorías, comenzó una cruzada en la lucha por la inclusión de las criaturas mágicas y los squibs. Hizo oficial su organización P. E. D. D. O. (Plataforma Élfica de Defensa de los Derechos Obreros) y y dinamizó la presencia de los squibs, creando la Oficina de Asuntos Squib en el Ministerio de la Magia.

Con el apoyo de Harry Potter, Ron Weasley y otros héroes de guerra de su generación, así como su política de no discriminación, Hermione comenzó una carrera en ascenso en el Ministerio hasta postularse como Ministra de Magia y ser elegida de forma casi unánime en el 2023.

En ese mismo año, lanzó un agresivo y audaz programa de reformas, otorgándole a magos, criaturas mágicas y squibs, el derecho de trabajar en cualquier institución mágica con libertad, y de poder estudiar en Hogwarts. Estas reformas, implicaban el poder ver ahora a centauros dando clases en la famosa escuela de Magia y Hechicería, a squibs en los pasillos del Ministerio y a magos colaborando con duendes en Gringotts.

También se aumentó la rigurosidad y la protección de ciertas criaturas mágicas para evitar el comercio ilegal de sus pieles, sus venenos, sus dientes, sus huesos o su sangre. Incluso se creó de manera permanente el concilio de criaturas mágicas en el seno del Ministerio de Magia con el fin de que estas tuvieran un representante que velara por sus intereses.

Esto la hizo ser el estandarte de todos aquellos que no habían tenido voz. Su pensamiento moderno y audaz ha sido aplaudido por casi todos sus contemporáneos, siendo considerada como una de las grandes ministras de la historia.

Sin embargo, todo tiene un tiempo, y un lugar. Tras su retiro a la edad de 50 años en el año 2038, los rencores e ideales soportados por Voldemort comenzaron a resurgir. Sin darse cuenta las reformas implementadas durante su gobierno, habían resucitado los viejos ideales del mundo mágico; las familias que antes ocupaban puestos de poder, habían sido relegadas y ahora veían cómo criaturas que por siglos habían considerado inferiores, comenzaban a tener un lugar importante en el mundo que, según su punto de vista era “suyo” por derecho.

En la mente de la antigua ministra y de todos los que piensan como ella, no han hecho sino crear un mundo más justo e igualitario. Pero las fisuras que estuvieron silenciadas por décadas se han ido abriendo nuevamente, primero de forma paulatina y en los últimos meses con cada vez mayor violencia.

Tres ministros de magia han sido elegidos y dos de ellos han caído en los últimos 18 meses. Lorcan Fairchild, el último de ellos, ha perdido la confianza de la comunidad mágica tras el terrible ataque suscitado en el festival de primavera de Hogsmeade en mayo del año en curso. El saldo de víctimas mortales y desaparecidas en dicho evento ha creado una gran conmoción en un mundo que comienza a exigir la destitución de su mandatario.

La incertidumbre se respira en el aire y, hoy por hoy, las promesas de nunca más volver a cometer los mismos errores del pasado parecen cada vez más lejanas.